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JERONIMO PRAT FERRES (1888-1916) Sacerdote

JERONIMO PRAT FERRES (1888-1916)

Sacerdote



Nacimiento: MOTLLÓ (Girona), 26-3-1888

Inicio noviciado: BLANES, 12-10-1903

Primera profesión BLANES, 13-10-1904

Profesión perpetua: BLANES, 3-11-1907

Ordenación sacerdotal: BARCELONA. 17-5-1913

Defunción: SANT ANDREU, 29-2-1916



Jerónimo Prat, hijo de Marcial y Catalina, era natural de Motlló (Girona) y nació el 26 de marzo de 1888. Fue bautizado el 2 de abril del mismo año en la parroquia de Santa Cecilia y se le impusieron los nombres de Jerónimo, Pedro y Juan. Huérfano de padre desde 1889. tuvo que trabajar como pastor en casa de D. Juan Roca, de Motlló, mientras su madre y hermano mayor residían y trabajaban en Vic. Enterada aquí su madre de la existencia del colegio de Huérfanos Pobres de Sant Julià, solicitó el ingreso para Jerónimo «para que de esta manera reciba la educación que tan necesaria es para aprovechar el bien que Dios nos concede». Don Francisco de P. Benessat firmó el «Admítase» el 13 de septiembre de 1898. Jerónimo permaneció en el colegio hasta el mes de septiembre de 1903 en que sintiéndose llamado a la vida religiosa y sacerdotal pidió, juntamente con otros compañeros, ser admitido en el colegio Nazareno de Blanes e iniciar el año canónico de noviciado.


El párroco de Motlló, Don Pedro Planas, a requerimiento del obispo de Girona, afirmó «que el joven aspirante procede de buenas y cristianas familias y que este joven y sus padres son bien considerados y reputados en toda esta comarca y que en mi humilde parecer no hay obstáculo ni clase de impedimento para ser admitido en la Congregación de Hijos de la Sagrada Familia a que aspira» (10/IX/1903).


Vistió el hábito de la Congregación el 12 de octubre de 1903 en el Colegio Nazareno, de Blanes. Pocas fechas antes, el día 9 del mismo mes, Jerónimo Prat y Bernardo Serra escribieron al P. Ramón Altimiras, superior del Sant Julià anunciándole que «D. m. el martes próximo vestiremos el santo hábito de la Congregación». En las navidades de este año de noviciado, Jerónimo firmó también la carta que enviaron los connovicios y exalumnos del centro Ramón Colomer, Francisco Surroca, Mariano Serra, Francisco Rolli, Bernardo Serra y J. Folgueras «para compartir con nuestros carísimos hermanos en Jesús, María y José, los afectos de aquella caridad que sólo la santa religión puede hacer sentir a aquellos felices que han sido llamados a cobijarse bajo su protectora y benéfica providencia» (23/XII/1903).


El 13 de octubre de 1904 hizo los primeros votos en la Congregación. En esta circunstancia escribieron de nuevo al P. Altimiras «para hacerle partícipe de la inmensa dicha que inunda nuestro ser por hallarnos en vísperas de nuestra feliz y sempiterna unión con nuestro amantísimo Jesús...» (9/X/1904). El hermano Prat quedó en el Escolasticado de Blanes hasta el año 1910 estudiando la filosofía y la teología. El día 3 de noviembre de 1907 profesó perpetuamente.


En septiembre de 1909 recibió la tonsura y órdenes menores, según parece, en Tarragona. Y en Vic fue promovido al subdiaconado y diaconado el 21 de septiembre de 1912 y el 8 de marzo de 1913, respectivamente. Fue ordenado sacerdote el 17 de mayo de 1913, en Barcelona, junto con el P. José Morató. Había completado la teología en los colegios de Reus y de Sant Andreu de Palomar, en donde era ya el secretario del mismo. Por eso, el 18 de mayo del mismo año, cantó allí la primera misa solemne en la que predicó el P. Antonio Samá, superior del colegio de Vilafranca del Penedés, antiguo prefecto de formación en Blanes.


Aunque la restauración teatina estaba en plena efervescencia, no consta que el P. Jerónimo hubiese emitido los votos solemnes teatinos y ante el visitador declaró que «firmó las preces (dirigidas al Papa, en enero de 1915, para pedir la restauración del Instituto) porque verdaderamente desea pertenecer a los de la Sagrada Familia, pero que si esto ofreciera dificultad, él quedaría siempre religioso».


El P. Jerónimo era de estatura media, bien presentado, de natural tranquilo y, por lo general, estuvo siempre dedicado a la enseñanza elemental. Siendo ya sacerdote, parece que estuvo de nuevo en el colegio de Reus, pero pasó en seguida al colegio de Sant Andreu. En Reus. en 1915, pudo acompañar a 42 de sus alumnos en la fiesta de su primera comunión el día 20 de mayo. «Por la tarde —dice la crónica—, en el patio del colegio, después de haberse renovado las promesas del bautismo y dedicado una corona poética a María en la capilla del colegio artísticamente adornada, bajo la dirección del teniente de caballería D. Joaquín Giménez Moreno, verificaron con notable precisión variados ejercicios militares, consistentes en posiciones, marchas, manejo y esgrima de fusil, que fueron muy justamente aplaudidos por la selecta concurrencia que asistió al acto, a la que se obsequió como fin de fiesta con un variado y escogido programa de proyecciones cinematográficas».


En Sant Andreu, en cambio, mientras ya estaba aquejado de un persistente resfriado que se convertiría en pulmonía, asistió a la celebración de la fiesta patronal, el 23 de enero de 1916. Las congregaciones de alumnos y exalumnos, así como los numerosos coros de la Visita domiciliaria de Sant Andreu tomaron parte activa en la fiesta «dándole así un carácter popular que aumentó su simpatía». Había predicado la novena preparatoria y celebró el oficio principal el doctor Joaquín Cornet, beneficiado de la Seo de Manresa. Por la tarde, el coro del aspirantado y de los alumnos, dirigido por al maestro Juan Gibert, ejecutaron el trisagio a la Sagrada Familia. El P. Marcos Mas, claretiano, demostró la influencia vital de la Sagrada Familia en la paz y bienestar del hogar doméstico y el doctor Justino Guitart, vicario general del obispado de Barcelona, y más tarde obispo de La Seu d'Urgell, dio la bendición con el Santísimo.


Sin embargo, de puertas para adentro la situación que se vivía en aquella comunidad, como en la mayoría de ellas, era muy tensa. Diversas cartas del Padre Visitador hacían abrigar la esperanza de una solución pronta y definitiva pero, por otra parte, tardaba demasiado en llegar, lo cual era inexplicable para muchos. El P. Francisco Mascaró, vicario provincial y superior de la comunidad de Sant Andreu, no cesaba de recomendar paciencia y cordura; «Vuelvo a encareceros—había escrito en octubre de 1915— que permanezcamos unidos por el vínculo de la caridad y solamente así daremos a entender que nuestra vocación religiosa es constante y por lo tanto verdadera, manteniéndonos fuertes a través del período de prueba excepcional por su duración y molesto por las perturbaciones a que da lugar especialmente a los espíritus exageradamente sensibles... Un nuevo sacrificio nos impone esta prórroga, resignándonos nuevamente a aceptarlo, porque esperamos que de vuestra parte pondréis todo el esfuerzo posible a fin de favorecer nuestra causa...»


A primeros de febrero de 1916 falleció en Roma el P. Francisco Ragonesi, prepósito general y gran artífice de la fusión, y un nuevo rayo de luz y esperanza llegó a todas las comunidades. La Sagrada Familia, sin embargo, después de resaltar que era «un sacerdote modelo, religioso ejemplar y superior cariñoso», afirmaba: «Los estrechos vínculos que con él nos unían y las bondades con que nos distinguió, nos obligan a dedicarle un recuerdo y elevar al cielo una oración para que obtenga pronto en la gloria el premio a que se hizo acreedor por sus virtudes».


Pero el P. Jerónimo no pudo superar la pulmonía y el día 29 de febrero de 1916 fallecía «santamente», según La Sagrada Familia, en el colegio Jesús, María y José, a consecuencia de miocarditis. Contaba 28 años de edad y 10 de profesión religiosa.


Sus restos mortales fueron inhumados en el cementerio de Sant Andreu de Palomar.


El P. Manuel Sirvent, secretario provincial, mandó esta comunicación a las comunidades de la provincia teatina de la Sagrada Familia: «Por el presente participo a V. R. que el M. R. P. Vicario Provincial (Francisco Mascaró) ha dispuesto que, en sufragio del alma del que fue nuestro hermano el Rdo. P. Jerónimo Prat Ferrés (q.s.g.h.) se apliquen: por cada sacerdote de nuestra Congregación, dos misas; pot cada escolar, dos comuniones y dos vísperas de difuntos, y por cada coadjutor, dos

comuniones y dos terceras partes del santo Rosario» (7/1II/1916).






Fuentes: Album de Familia, Documenta 2

Expediente personal y correspondencia.

La Sagrada Familia 11 (1909) 320; 13 (1911) 320; 15 (1913) 180; 17 (1915) 195; 18 (1916) 43, 67, 87.

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