13. Nuestra formación para la pastoral

 

El gran movimiento eclesial a favor de la familia que está suscitando el Espíritu en nuestros días exige de nosotros un gran esfuerzo de formación y puesta al día, pues la pastoral no se improvisa ni se deja a la buena voluntad.

El XX Capitulo General invitó al Instituto “a despertar en todos los religiosos, principalmente en los más jóvenes, la necesidad de buscar y recibir una buena formación en pastoral familiar y juvenil” (Documentos Capitulares 2.3), con un interés por lo específico del Evangelio de Nazaret aplicado a la pastoral familiar.