1. El porqué del Plan Pastoral

El Plan Pastoral responde a una de las prioridades del XX Capítulo General para que, desde nuestro carisma, sea signo de unidad de nuestra acción pastoral en todas las comunidades y centros del Instituto.

No obstante, como no se pueden agotar en un documento las realidades concretas de cada lugar, cada Viceprovincia o Delegación adaptará las orientaciones generales teniendo presente las caracteristicas de la persona y la realidad de la familia, sujetos de nuestra accion evangelizadora.

 

2. Objetivos del Plan Pastoral

 

El XX Capítulo General señaló como prioridad “elaborar un Plan Pastoral como punto de referencia para nuestros centros de apostolado” (Prioridad 3), “que dé unidad a todo nuestro apostolado en las diverdas formas en que se expresa (DC III, 2.2).

El presente documento quiere, pues, ayudar a traducir las riquezas de nuestro carisma y espiritualidad y asegurar la unidad y continuidad en todo nuestro quehacer apostólico. Que toda la pastoral del Instituto esté inspirada y lleve el signo de la espiritualidad de la Familia de Nazaret.

3. Razones del Plan Pastoral

Unas están más bien relacionadas con nuestro ser y otras con las nuevas realidades de la Congregación. Con nuestro ser:

— Las exigencias y la fidelidad de nuestro carisma, que nos urge a encarnar el misterio de Nazaret en los diversos

     ámbitos de la sociedad y de la Iglesia.

— La realidad de la familia hoy que vive una situación de crisis generalizada y radical. Sentimos la urgencia de     

     acompañarla e iluminarla desde los valores del Hogar de Nazaret.

— La necesidad de un renovado compromiso en el campo educativo, ofreciendo en nuestro centros la pedagogía del

    Evangelio de Nazaret.

— Los documentos de la Iglesia (Vida Consecrata, Familiaris Consortio, Dimensión religiosa de la Escuela Católica, etc.) y

     los escritos del Padre Fundador y del Instituto (Obras Selectas, Carácter propio, Pedagogía Manyanetiana, etc.)

Con las nuevas realidades de la Congregación:

— La extensión de nuestro apostolado en diferentes países.

— La incorporación de los laicos en nuestra vocación y misión.

SOBRE EL MISMO TEMA:

¿Necesitamos un Plan Pastoral Congregacional?