El espíritu nazareno-familiar, característica de las escuelas manyanetianas (n.34)

 

“Lo más genuino de la pedagogía manyanetiana es su inspiración familiar y el haber puesto a la familia de Nazaret, como modelo de perfección”. Esta pedagogía está formada por una espiritualidad que penetra la complejidad de elementos y factores que intervienen en la tarea educativa. Esta espiritualidad da origen a un estilo pecular de educación” (J. Roca, La Pedagogia Manyanetiana, p. 86-87).

 

La inspiración de nuestra tarea educativa en el Evangelio de Nazaret hace que nuestras escuelas sean:

— Centros formativos, donde la cultura del corazón y de la inteligencia de nuestros alumnos (educación en valores) es la base de toda nuestra tarea educativa.

— Comunidades evangelizadoras que presentan el evangelio como una opción de vida y de compromiso, en constante referencia a la formación religiosa según el estilo de vida de Jesús, con María y José en Nazaret.

— Hogares amplios donde se vive un estilo de familia lo más rico posible, gracias a la aceptación y al respeto mutuos, a las relaciones personales basadas en la confianza y el diálogo, en un ambiente de corresponsabilidad, alegría y armonía entre todos.

 

— Abierta a todas las familias sin distinción por nuestra parte.