La vida espiritual de las comunidades cristianas (n.48)

Fieles a las recomendaciones de la Iglesia, orientamos a los fieles hacia los actos de piedad y devoción, dando a los mismos un contenido de auténtica oración y formación cristiana. Cuidamos las formas y contenidos, procurando orientar correctamente la piedad y auténtica devoción, así como el culto a los santos.

 

Nuestra primera mirada es hacia la Sagrada Familia de Nazaret, ya que “con nuestra vida y forma de apostolado, individual y comunitariamente, nos consideramos obligados a llevar a todos los hogares los ejemplos y las virtudes de la Sagrada Familia de Nazaret.” (Directorio 55).

Además de la liturgia sacramental, las celebraciones de la Palabra y de los Sacramentales, y las demás previstas en nuestro Calendario Propio y en el Bendicional, merecen nuestra atención las formas de piedad de los fieles y la religiosidad popular. Las sostenemos y apoyamos con discernimiento pastoral y, llegado el caso, las purificamos aprovechando el sentido religioso que subyace en ellas para orientarlas hacia el misterio de Cristo.