26. La misión de la familia cristiana

La Exhortación apostólica Familiaris Consortio pone de relieve cuatro cometidos generales de la familia:

 

— Formación de una comunidad de personas, por medio del amor entre todos los miembros de la familia —el hombre y la mujer como esposos, como padres hacia los hijos y viceversa, los parientes y los ancianos—, que conduce a una comunión cada vez más profunda e intensa, fundamento y alma de la comunidad conyugal y familiar (cf. FC 18).

— Servicio a la vida, que comprende no sólo la transmisión de la vida como cooperadores del amor creador de Dios, sino la educación, un derecho-deber educativo de los padres de ayudar eficazmente a la nueva persona a vivir una vida plenamente humana (cf. FC 28 y 36).

— Participación en el desarrollo de la sociedad, pues la familia, célula primera y vital de la sociedad, ofrece la primera experiencia de comunión y participación (cf. FC 42 y 43).

— Participación en la vida y misión de la Iglesia, pues son múltiples y profundos los vínculos que unen entre sí a la Iglesia y a la familia, y que hacen de esta última como una “Iglesia en miniatura” (ecclesia domestica), de modo que es, a su manera, una imagen viva y una representación histórica del misterio mismo de la Iglesia (cf. FC 49).