24 de agosto: SAN BARTOLOMÉ, APÓSTOL, Fiesta

El ritmo del año litúrgico de nuestra vida comunitaria está en total armonía con las orientaciones de la Iglesia pero, fiel a las exigencias de nuestro carisma y a las enseñanzas de nuestro Fundador, pone de relieve aquellos aspectos que se refieren al misterio de la vida oculta de Jesús y no se celebran explícitamente en el calendario general. El misterio pascual de Cristo el centro de nuestra vida cristiana y religiosa, pero lo vivimos desde la luz que dimana de Nazaret. Así, aunque la meta o culmen es el triduo pascual o la totalidad del misterio de Cristo, ponemos un acento especial en los tiempos de Adviento y Navidad, que prepara o celebra la Encarnación del Señor, y hacemos memoria de aquellos santos que estuvieron más vinculados a este misterio de Cristo o lo ayudaron a descubrir y a vivir a nuestro Fundador. Calendario Propio de los Hijos de la Sagrada Familia, Presentación, pág.7 (ed. 1986)

CALENDARIO DE LOS HIJOS DE LA SAGRADA FAMILIA,

JESÚS, MARÍA Y JOSÉ, ed. 1986

24 de agosto: SAN BARTOLOME, APOSTOL, Fiesta

San Bartolomé fue uno de los primeros discípulos llamados por Jesús para seguirle. Se le identifica con el Natanael de que hablan los Evangelios. La escena del encuentro de Bartolomé con Jesús es de mucha importancia para nosotros. Mereció de Jesús la alabanza de ser un israelita sin engaño, honrado. No se sabe con seguridad dónde predicó (¿en la India? ¿en Armenia?) y cómo murió: la tradición más antigua habla de que fue despellejado y decapitado. Parte de sus reliquias habrían llegado a Roma a finales del siglo X.

En el rito bizantino se celebraba el 25 de agosto la memoria de la traslación del cuerpo de san Bartolomé. Los calendarios de la Edad Media, desde el siglo IX, colocan la fiesta tanto el 24 como el 25 de agosto. Desde 1568, el Calendario romano la fijó el 24 de agosto.

¿De Nazaret puede salir nada bueno?" Es probable que esta pregunta de Natanael a Felipe y la respuesta de éste: "Ven y lo verás", estén al principio de toda la experiencia nazarena de nuestro Fundador. En este sentido, la vida y la santidad del Padre Manyanet son una confirmación y actualización de la pregunta-deseo y de la respuesta-invitación. El Padre Manyanet llegó a descubrir y a experimentar Nazaret gracias a Desideria.

 

Todo como en el Misal Romano.

BARTOLOMÉ