60. En una iglesia de comunión

La misión salvífica de la Iglesia en el mundo es llevada a cabo no sólo por los ministros en virtud del sacramento del Orden, sino también por todos los fieles laicos, que en virtud del sacramento del Bautismo son miembros de una misma iglesia de comunión y de misión.

Por este motivo, han estado siempre vinculados a nuestro don fundacional, no sólo como colaboradores en nuestro apostolado sino también como participantes en la vocación y misión del Instituto. Ellos pueden participar en nuestra espiritualidad y pueden contribuir a hacer “creíble” el mensaje del Evangelio sobre la familia en su vertiente secular.

Los últimos Capítulos Generales han insistido en la necesidad de promover la corresponsabilidad de los seglares en la vida y misión de nuestro Instituto y los Estatutos de la Asociación de la Sagrada Familia prevé una vinculación jurídica peculiar con las familias y las personas que se consagran a la Sagrada Familia y viven su espiritualidad.