62. La formación de los fieles laicos

Consideramos la formación integral de los laicos –es decir, la formación espiritual, doctrinal, el crecimiento personal en los valores humanos, etc.– como una prioridad y la incluimos en los programas de acción pastoral con el fin de que:

— Descubran la propia vocación y la disponibilidad siempre mayor para vivirla en el cumplimiento de la propia misión.

— Vivan aquella unidad con la que esta marcado su mismo ser de miembros de la Iglesia y de ciudadanos de la sociedad humana.

— Compartan una verdadera responsabilidad en nuestros campos de acción. No les consideramos meros “ayudantes” sino colaboradores en nuestra misión, pues ellos están llamados a ser auténticos agentes en la actividad evangelizadora.

 

La inserción de los laicos en nuestro trabajo apostólico ha de ser uno de los frutos más ambiciosos de nuestra pastoral.